lunes, 20 de abril de 2015

Crónica de los días tercos 1




 
Hoy es lunes 20, y no me despertó el calor,
ni la luz del día o el ruido de la mañana.
Simplemente desperté, porque así suceden cosas diarias.

El día apuntaba asoleado, y elegí una ropa clara,
creo la mejor decisión.
Y así, inicio la caminada de ésta jornada de este sol.

Los primeros ratos pintaban que las horas serian mejor.
Medio día y todo aclara que eran cosas razonables.
Creo me hizo falta otra mirada hacia lo que el tiempo dio.
Esperanzas, nunca faltan; que más da otra canción.

No es que fuera suerte echada o que existiera un destino,
no creo en esas cosas raras de las que delinean caminos.
Es solo que a veces la mente nos lleva a donde le da la gana.
A veces a las risas otras al llanto pero hoy solo titubeo a espaldas.

Y esa sospecha que sembró el día,
¿el día? no, creo fui yo, pero para el caso da lo mismo
la luz todo afino la conciencia.
Si la luz llena memorias que no hará algún temor.
Y es verdad, el día aun no acaba, pero tampoco esta narración…

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por sus comentarios